INSTANTES
Si pudiera vivir nuevamente la vida.
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Seria más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Seria menos higiénico.
correría más riesgos,
haría mas viajes,
contemplaría mas atardeceres,
subiría mas montañas,
nadaría mas ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería mas helados y menos habas,
tendría mas problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso esta hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría mas liviano.
Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría mas vueltas en calesita,
contemplaría mas amaneceres,
y jugaría con mas niños,
si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven,
tengo 85 años y se que me estoy muriendo...
José Luis Borges
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia
de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el
negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de
emociones , justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas
de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infelez
en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para
ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez
en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye
música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja
ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala
suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando
le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que
estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida
felicidad.
Pablo Neruda
Poema que descansa en el hostel La Bolsa de Bariloche